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FUTBOL IAC: PARA EMPEZAR A CRECER

FUTBOL IAC: PARA EMPEZAR A CRECER

Independiente volvió a quedarse con el clásico, y sumó sus primeros tres puntos en el Clausura. En medio de un marco inmejorable, Alarcón y Marino anotaron para el triunfo Tricolor. En Reserva, los pibes igualaron 3 a 3 en un partidazo

La semana fue distinta, tuvo otro sabor. Se vivió con ansiedad, con esa previa especial, esperando y desesperando porque sea el día, el momento en el que el equipo aparezca y se pueda arrancar de cero. La prueba era de fuego, enfrente había un rival que no sólo es clásico, sino que venía en alza y sin derrotas. Finalmente, la sonrisa volvió a ser para Independiente.

Antes del duelo estelar jugaron los pibes. En un partido que acaparó la atención de todos los presentes, las Reservas se enfrentaron con una nutrida cantidad de público en ambas parcialidades. Los chicos terminaron empatando 3 a 3 en lo que fue un verdadero partidazo para ir palpitando el duelo de Primera.

De movida, Chañarense se adelantó cuando Joaquín Moschini aprovechó un error de Mauro Aguirre, anotando el 1 a 0 con una definición muy ajustada que hizo dudar hasta al propio jugador si la pelota había ingresado, cuestión que finalmente fue así. Tras el tanto, Chañarense creció e Independiente entró en el desconcierto.

Con el transcurrir de los minutos, el Coreano pudo pasar el mal trago y Gonzalo Grasso, Juan Ignacio Menna y Guido Pagella, que se retrasó unos metros para entrar en contacto con el balón, comenzaron a juntarse y a jugar. Fue el propio Menna el que empalmó una tremenda volea de zurda para empatar las acciones.

Minutos más tarde, en una maniobra iniciada desde la banda izquierda, Chule Grasso llegó a definir con mucho esfuerzo pero a la vez con gran categoría para ponerla por encima de Valentín Kovacevich y adelantar al Tricolor. Desde la igualdad ya era el local el que manejaba los tiempos del partido.

En el complemento, el árbitro Emanuel Álvarez sancionó un dudoso penal de Luciano Cantarini ante Leandro Toledo, vale aclarar que no había cobrado uno claro en favor del Blanco en la primera parte en donde Mauro Aguirre había derribado a Valentín Brennan dentro del área. El propio Brennan ejecutó desde los 12 pasos y cambió penal por gol.

Independiente no se conformaba con la igualdad y seguía insistiendo. En una maniobra pergeñada entre Menna y Pagella, llegó el centro del volante Coreano y en un desafortunado error en el fondo para Chañarense, Pedro Camillozzi, bien ubicado, se encontró con la chance de anotar el 3 a 2 y volver a poner arriba a Independiente.

En los minutos finales, Chañarense dominó la pelota y salió a empatarlo como sea. La paridad terminó llegando con un centro desde la izquierda que Juan Manuel Alfaro cabeceó hacia el gol para decretar el 3 a 3 definitivo. Ambos equipos se brindaron al máximo en un verdadero partidazo, con pierna fuerte, buen ritmo, golazos, aciertos, errores, emociones cambiantes y mucha valentía por parte de ambos, por eso ambos planteles se retiraron envueltos en aplausos.


 

Todo estaba listo para recibir al primer equipo. Con una convocatoria de alrededor de mil personas, ambos conjuntos ingresaron al campo de juego en medio de un gran recibimiento. Desde el lado local, se desplegaron dos enormes banderas que cubrían ambas tribunas y llevaban escritas el nombre de la institución, el año de fundación y el actual, que es el del centenario. Además, hubo cánticos, bombos, platillos, papelitos, humo color rojo, blanco y negro y hasta se escucharon algunos fuegos artificiales.

Además de los hinchas de ambos equipos, hubo mucho público de localidades vecinas, como siempre ocurre cada vez que se disputa el derby de Chañar Ladeado. Además de los medios locales, estuvo presente en el estadio el periodista del diario La Capital, Carlos Durhand, que luego salió en vivo desde la cancha para el programa “Al Toque” de Radio On y que se encargó de redactar un comentario del partido para el prestigioso periódico rosarino.



Ezequiel Arce plantó un equipo muy similar al del partido pasado, con el regreso de Daniel Alarcón al once titular en lugar de Joaquín Russo y con Nicolás Galliano, también volviendo luego de una lesión, por Facundo Luque que estaba desgarrado. Todavía no pudo hacer su debut José Canelo, que estuvo presente acompañando al plantel.

De movida, Independiente se mostraba mejor en el partido y era el que dominaba las acciones. Ese dominio se tradujo en ocasiones y a los 11 minutos, Orlando Caruso envió un tiro de esquina desde la derecha que Daniel Alarcón conectó con un potentísimo cabezazo para anotar el 1 a 0. Tras el tanto, Independiente creció aún más y no dejó reaccionar a Chañarense.

Pasados esos buenos primeros 20 minutos, el Merengue realizó algunas variantes tácticas y posicionales que le permitieron tomar la posesión de la pelota y comenzar a inquietar. Emanuel Pereyra y Hernán Romero fueron los más peligrosos de un Chañarense que contó con algunas aproximaciones pero que no terminó de ser profundo.

Sin jugar del todo bien, fue igualmente el Coreano el que tuvo las más claras. Alberto Marino no pudo concretar en un remate cruzado y luego con un cabezazo en dos de las opciones más claras del local para llegar a la segunda conquista.

En la segunda parte la visita se mostró mejor. El Blanco tuvo la pelota casi todo el tiempo, mientras que Independiente no lograba recuperarla. El trámite se hizo chato, trabado, con poco juego y escasas ocasiones. Al faltarle la puntada final, el DT Hermes Díaz puso en cancha a Estéfano Martorana y Jonathan De Benedetto con la intención de llegar al empate.

A pesar de las variantes ofensivas, la visita no logró inquietar a Independiente. Ya sobre el final, Caruso inventó una jugada de la nada, eludió a dos rivales con un notable enganche de espaldas y se la puso en la cabeza a un Beto Marino de mucho sacrificio, que pudo sacarse la espina y convertir el 2 a 0.

Fue final, festejo y desahogo para un equipo que pudo volver a derrotar a su clásico rival y sumar de esta manera sus primeros tres puntos en el Clausura. Independiente lo ganó por orden, oportunismo y contundencia, supo aprovechar su buen inicio, se defendió bien y luego anotó el segundo por su jerarquía individual.

Quizá desde el juego no se vieron tantos avances, excepto los primeros 20 minutos, pero sí desde la actitud y la concentración. Como los propios futbolistas declararon a diferentes medios tras el final del partido, esperemos que este triunfo sirva como un envión anímico para lograr finalmente despegar. Ahora, se vienen dos pruebas de fuego para saber el real impacto de la victoria en el clásico, 9 de Julio como visitante y Arteaga como local.

¡VAMOS COREA!


 

 





 
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