FÚTBOL MAYOR: COMO LO MARCA LA HISTORIA – 20/07/25

En El Coloso, Independiente fue superior a su clásico rival, quedándose con el triunfo y proclamándose ganador del Torneo Apertura. Fue Martín Cattaneo el autor del gol del triunfo, coronando un domingo con un clima extraordinario
El día había llegado. La espera había terminado y, en el camino, hubo alegrías con la consagración de la División Reserva el viernes por la noche y la clasificación de 7ma, 6ta y 5ta a las semifinales. Era la chance de tratar de redondear de la mejor manera el fin de semana, ante un desafío mayúsculo.
La gente, el socio, el simpatizante, el HINCHA de Independiente lo entendió de inmediato. El apoyo al equipo se incrementó y las movidas espontáneas de apoyo no tardaron en aparecer, apoyadas lógicamente por el club. Los banderazos previos a los partidos fueron una clara muestra de esto.
Ya no quedaba más que hacer, solo entrar a la cancha y demostrar. Las puertas de El Coloso se abrieron temprano para comenzar a recibir a ambas parcialidades, con un sector local que, como se esperaba, estaba a reventar. Eso sumado a todos los Coreanos que pudieron ver el partido a través de la transmisión en vivo y alentar a la distancia.
Hubo alrededor de dos mil personas en el estadio, que querían acompañar a su equipo a buscar un logro doble; el de quedarse con el Torneo Apertura y, además, ganarle al clásico rival. Antes de que entren los elencos de Primera, hubo un merecido reconocimiento para los pibes de Reserva, que se habían consagrado el viernes por la noche.
Todo estuvo dispuesto y, cuando ingresaron los equipos a la cancha, se disfrutó de un hermoso y emotivo recibimiento. Los bombos, las banderas, las bengalas, los cánticos, todos los condimentos aparecieron para que los jugadores sintieran desde afuera el apoyo y el acompañamiento. Una vez que pudo despejarse la cancha luego de todo el despliegue, se preparó todo para comenzar el partido.
Ambos llegaban con ausencias sensibles luego del primer cruce. Chañarense no contaba con su figura en la delantera, Tomás Ojeda, en su lugar jugó Francisco Saucedo, luego fue el mismo once. Caso similar en Independiente, en donde a la baja de Matías Pierella, su lugar fue tomado por otro juvenil del club, Fernando Acevedo.
El juez del partido Pablo Echavarría dio el pitazo inicial y la pelota comenzó a rodar. Fue un inicio con ritmo, en donde el Tricolor tuvo su primera chance clara antes de los dos minutos, en un rebote tras una pelota parada, en donde Cristian González se lanzó a puntear la pelota y Gastón Cambursano salió rápido y le ahogó el tiro.
Tras esto, hubo unos pasajes en donde el Merengue manejó el ritmo y la pelota, fundamentalmente a través de Lucio Ponti, aunque sin inquietar, sin terminar de generar ocasiones claras de peligro. Poco a poco, el elenco de Alejandro Bravo se fue acomodando en el partido y comenzó a ser el dominador, para ya no volver a soltar esa postura.
Por momentos, IAC buscaba una salida clara y limpia desde el fondo, mientras que en otros apostaba a la segunda pelota. En uno de esos envíos largos, Martín Cattaneo pudo peinar el balón para un Chula González que se filtró en diagonal, pero en el mano a mano remató suave y Cambursano evitó el gol.
El juego transcurría lejos de la valla de Lautaro Arzuaga. Independiente llevaba las riendas en ofensiva del juego y contaba con una mayor tenencia de la pelota, sin ser avasallante, pero con más claridad que su rival. Parecía que el gol iba a llegar en cualquier momento.
Hubo una doble chance minutos más tarde, con un intento de media distancia de Orlando Caruso. Cambursano tapó, pero dio rebote, el mismo fue capturado por Esteban Radice, que enganchó hacia adentro y sacó un potente zurdazo que el 1 del Blanco mandó al córner con una gran reacción.
Finalmente, la primera mitad culminó igualada sin tantos. Había quedado un gusto amargo en el local por generar tanto y no poder convertir, aunque igual con la certeza de haber sido superior al adversario y sabiendo que, ajustando un poco, podía llegar a abrir el marcador.
Chañarense arrancó con iniciativa el complemento, aunque eso rápidamente se diluyó y el local volvió a tomar el mando del juego. Fue a los ocho minutos cuando Mateo Ferrari fue a presionar una pelota perdida y recuperó en tres cuartos de campo rival para tocar para Martín Cattaneo.
Bruno Bossa quiso rechazar de cabeza y no pudo, la pelota le quedó al delantero Coreano, que esta vez no perdonó y remató de forma rasante para vencer a Cambursano y desatar el eufórico grito de gol en el estadio. Independiente se ponía en ventaja y era justo en función a lo que había sucedido en el campo de juego.
El gol fue más insumo para que el Tricolor levante en confianza. Para colmo de males en el Merengue, el equipo de Ariel Damato se quedó con 10 hombres tras la expulsión de Agustín Mottura por una falta contra Gino Ferroni. Esta situación le permitió al Coreano profundizar su dominio.
Hubo pocas ocasiones de peligro más en lo que restó del partido. Caruso tuvo el 2 a 0 en un rebote, pero su remate se fue desviado. Minutos más tarde, Lucio Ponti aprovechó un error de Caruso para encabezar una contra y ejecutar un remate de media distancia que se fue por arriba del travesaño.
Los cambios le dieron aire y ayudaron a Independiente a transitar el resto del cotejo. Ariel Aguirre reemplazó a un Martín Rosales de gran partido, Iván Cocciarini entró por González para fortalecer la defensa y Guido Pagella ingresó en lugar de Acevedo para continuar controlando la mitad de la cancha. De a poco, el Coreano se fue encaminando hacia la victoria.
La visita tuvo una ocasión clara antes del final del partido. En un tiro libre, Joel Vargas ejecutó y la pelota se fue al lado del palo izquierdo, en lo que prácticamente fue la única chance clara de peligro que generó el Merengue.
Posteriormente, Echavarría pidió la pelota y pitó el final del partido, desatando la alegría en la parcialidad Coreana. El final del partido fue con los jugadores Tricolores felicitándose y saludando de buena forma a sus rivales, antes de sumarse a la gente para comenzar con los festejos.
Hubo saludos, saltos, celebraciones, cánticos y una merecida vuelta olímpica, antes de emprender el camino hacia la Sede y continuar con los festejos en el corazón social del club. Independiente fue un justo ganador de un Torneo Apertura en el cual finalizó primero en la fase regular y en el que tan solo perdió un partido.
Quizá no siempre pudo lucirse ni imponerse holgadamente, pero el equipo mostró ser superior a sus adversarios, derrotando por ejemplo a oponentes de fuste en la fase regular como 9 de Julio, Centenario o el propio Chañarense. La única caída fue con Arteaga en la fecha 13.
Otro rasgo importante fue la versatilidad del plantel, adaptándose a diferentes esquemas y cambios de nombre, según el rival, la necesidad o reemplazando ciertas ausencias. También, se debe destacar que IAC no perdió ningún clásico, imponiéndose 2 a 1 en El Coloso en la fecha 4, empatando sin goles en la final de ida y logrando este triunfo 1 a 0 en la vuelta.
El Coreano es el ganador del Apertura y es merecido y necesario festejar, ya que además se consiguió ante un duro adversario y con el aditivo de ser el clásico rival. Pero, claro está, que aún falta mucho camino por recorrer y que la temporada recién llegó a la mitad.
Como mínimo, Independiente se ganó el derecho de jugar una Finalísima, tanto en Primera como en Reserva. Claro está, que ambos equipos dejarán todo en la cancha para tratar de evitar que eso suceda, para quedarse también con el segundo certamen de la temporada y proclamarse campeones absolutos.
El domingo comienza una nueva historia, ya que recibiremos al Social Gödeken en El Coloso, iniciando el recorrido en el Torneo Clausura…
¡¡VAMOS COREA!!
ÁLBUM DE FOTOS - P.H. DANIEL BUCCI